Postal de Janucá
Conoce con nosotros esta tradición judía
Una nueva postal llega en el mes más alegre del año, y aunque Aldea nace en un contexto en el que predomina la religión católica y sus tradiciones en torno a la Navidad, nuestro interés por las otras culturas nos ha llevado a explorar una de las festividades más importantes de la religión judía: Janucá.
Aunque muchas personas piensan que existe una relación entre Janucá y la Navidad, la verdad es que ambas celebraciones tienen orígenes muy distintos y sólo guardan una relación porque suelen coincidir en sus fechas u ocurren una muy cerca de la otra. De hecho, mientras escribimos y enviamos esta postal, judíos de todo el mundo celebran Hanukkah desde el jueves 10 de diciembre, hasta el viernes 18. Esta celebración de ocho días ocurre en fechas diferentes cada año porque inicia el día 25 de Kislev según el calendario hebreo moderno.
Entonces, si no guarda relación alguna con la Navidad, ¿qué es lo que realmente celebran los judíos en Jánuca? Esta fiesta tiene su origen en el año 164 a.C., cuando los judíos macabeos recuperaron la ciudad de Jerusalén luego de casi cuarenta años bajo el control de los reyes sirios que habían destruído sus templos y forzado a los judíos a adorar a los dioses griegos. Este hecho marcó la independencia judía en la Tierra de Israel durante un siglo.
Una vez retomada la ciudad, Judas Macabeo, quien lideró la rebelión contra los sirios, ordenó la recuperación y purificación del Segundo Templo de Jerusalén. Fue entonces cuando sucedió el milagro que inspiró la celebración de Janucá: aunque sólo encontraron suficiente aceite para encender las velas de su menorá (candelabro de siete brazos) por una sola noche, el fuego se mantuvo vivo por ocho noches hasta que pudieron conseguir más. Este fue el episodio que llevó a la celebración de una fiesta anual de ocho días que los judíos mantienen entre sus tradiciones en nuestros días.
Actualmente, las familias judías celebran las ocho noches de Janucá encendiendo una vela en su candelabro de nueve brazos o januquiá luego de cada anochecer.
Cada vela es encendida con la ayuda de la vela piloto o shamash. También es tradición comer alimentos fritos en aceite como recuerdo del milagro de Janucá. Otro elemento tradicional del que debes haber escuchado es el dreidel, que es una perinola de cuatro caras con la que los niños juegan e intercambian monedas de chocolate.
Si algo es cierto, es que esta historia de Janucá nos hace apreciar las tradiciones del mundo que unen a las familias y mantienen viva la cultura. Ya sea celebrando Janucá, la Navidad o alguna otra tradición, desde Aldea te deseamos unos días llenos de conexión con tus seres queridos y las culturas que los rodean.
Desde Jerusalén,
El equipo de Aldea.




